En la nueva ola del techno y el trance, hay un nombre colombiano que se volvió imposible de ignorar:
Funk Tribu.
Pero lo interesante no es solo dónde está hoy, sino cómo llegó ahí.
Los inicios en Bogotá: todo empezó en lo local
Antes de festivales gigantes y Boiler Rooms, Funk Tribu era parte de la escena local.
Muchos dentro del parche recuerdan que en sus inicios Camila Vázquez fue una de las personas que le dio la mano. Compartían espacios, hacían back to backs en Bogotá y empezaban a moverse dentro de una escena todavía pequeña.
Era una etapa mucho más cercana, más de comunidad, donde todo se construía desde abajo.
El salto: de Bogotá a Berlín
El punto de quiebre llega cuando su música empieza a circular más fuerte.
Su track “Phonky Tribu” se vuelve viral y empieza a llamar la atención en Europa, especialmente en sellos importantes. 
Ahí entra una figura clave: gente dentro de labels como Speedmaster Records empieza a interesarse en su sonido y prácticamente le abre la puerta para irse a Berlín.
Ese cambio no fue solo geográfico.
Fue artístico.
Mudarse a Berlín —el epicentro global del techno— fue lo que terminó de moldear su identidad. 
Berlín: donde se construye el artista
Ya en Europa, Funk Tribu encuentra su lugar.
Empieza a desarrollar un sonido muy claro:
• Mezcla de techno, trance y hard groove
• Influencias de los 90s y 2000s
• Una estética retro-futurista muy marcada 
Y ahí llega otro momento clave: sus sets en plataformas como Boiler Room.
Ese tipo de presentaciones fueron las que realmente lo pusieron en el mapa global, llevándolo de promesa a realidad dentro de la escena.
El sonido Funk Tribu

Hoy su música es fácil de identificar.
No es techno puro, tampoco es trance clásico. Es un punto intermedio:
• Energía alta
• Melodía emocional
• Groove constante
Un sonido que conecta tanto con pista underground como con escenarios grandes.
El fenómeno actual
Hoy, Funk Tribu ya no es solo un artista emergente.
• Ha tocado en festivales como Awakenings, Tomorrowland y BAUM 
• Tiene millones de reproducciones
• Y hasta lanzó su propio label y concepto creativo (TRIBE) 
Pasó de tocar en espacios pequeños en Bogotá a ser parte del circuito global.

