Mientras muchísimos DJs están tocando solamente en festivales gigantes o venues exclusivos, Adrian Mills decidió hacer algo completamente distinto en Medellín.
El DJ español realizó un All Day Long gratuito de 6 horas en una cancha de fútbol de la Comuna 13 y terminó siendo uno de los momentos más virales y comentados de la escena electrónica colombiana estos días.
Y además no estuvo solo:
en la noche del ADL también contó con invitados colombianos como NORO$T y No One, dos nombres que vienen creciendo muchísimo dentro de la nueva escena rave nacional y que también participaron del BAUM Festival 11.
Una rave en medio de la comuna
Lo más impactante del evento fue justamente el lugar.
Nada de escenarios gigantes ni venues exclusivos:
una cancha de fútbol, sonido pesado y cientos de personas viviendo una rave completamente abierta en uno de los lugares más emblemáticos de Medellín.
Y honestamente, eso conectó muchísimo con la gente.
Porque se sintió mucho más cercano al espíritu real de la cultura rave:
- comunidad.
- acceso libre.
- música.
- y energía de pista sin tantas barreras.
El tipo de sonido que llevó Adrian Mills
Durante las 6 horas Adrian Mills recorrió muchísimos sonidos distintos:
- groove.
- bounce.
- rave noventero.
- y momentos muchísimo más agresivos durante la madrugada.
Algo que mucha gente destacó fue que no hizo un set pensado solamente para TikTok o drops rápidos:
realmente construyó un viaje musical largo y progresivo.
La presencia colombiana también fue clave
La participación de NORO$T y No One también dejó muy buenas reacciones dentro de la escena.
Especialmente porque ambos representan sonidos distintos que hoy están creciendo muchísimo en Colombia:
- bounce
- trance rave
- techno rápido
- y sonidos híbridos muchísimo más modernos
Y ver artistas nacionales compartiendo espacio con Adrian Mills también dejó claro el crecimiento que está teniendo actualmente la escena rave colombiana.
Un momento importante para la escena
Más allá del hype, muchísima gente sintió que este evento representó algo importante:
mostrar que la cultura rave también puede existir fuera de los clubes tradicionales y los festivales gigantes.
Y honestamente, ver una cancha de fútbol en la Comuna 13 convertida en rave durante 6 horas dejó una de las imágenes más inesperadas y potentes del año para la electrónica en Colombia.

